El paro, ¡qué desperdicio...! "Parados, a trabajar ¡sin trabas!"
Los parados, el paro, ¡es un desperdicio!, no se puede consentir: ni económica, ni social, ni personalmente.
Los trabajadores "empleados" "producen", "cobran","cotizan", gozan de características laborales plenas...
Los trabajadores "parados", ¡no!
Los trabajadores "parados", ¡no!
El empleo es un espacio, el "laboral": queremos otro: el espacio del "trabajador sin empleo" formal... Queremos otro sistema que incluya, por lo menos, las características de "producción" y "ganancia", similar al que permite y garantiza el régimen de empleados asalariados.
El paro, el no trabajar y no producir, es un desperdicio, es una situación de marginación imperdonable.
Los parados dispuestos a trabajar pueden ser, ¡son! "el primer recurso" para 1) salir de la crisis, 2) establecer igualdad de oportunidades y 3) producir bienestar por doquier, en todos los ámbitos de la vida y de la sociedad.
Los parados dispuestos a trabajar pueden ser, ¡son! "el primer recurso" para 1) salir de la crisis, 2) establecer igualdad de oportunidades y 3) producir bienestar por doquier, en todos los ámbitos de la vida y de la sociedad.
Establecer un sistema de trabajo, un espacio de trabajo "sin empleo", paralelo al "trabajador empleado", concontrato "laboral", un sistema - si se quiere, provisorio, limitado, innovador..., ¡como sea! - que cubra "la necesidad de trabajar" y que utilice las oportunidades que el sistema laboral global deja libre: "Parados, a trabajar ¡sin trabas!"
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